Frío calor, calor frío… ya nadie entiende este clima y son muchos los que por el cambio del clima atrapan una gripecita o un resfriado.
Una solución natural, económica y casera: eucalipto.
Las hojas de eucalipto tienen un aceite que disuelto tiene propiedades expectorantes y antisépticas. Actúa contra las infecciones de garganta y laringe, la bronquitis, la gripe, la sinusitis o la rinitis.
El eucalipto lo puedes tomar como un té (2 o 3 tazas al día), usarlo como aceite esencial o mezclarlo con agua, calentarlo y hacer vahos.
Ojo: No usar durante el embarazo, la lactancia, en niños menores de 6 años o en con problemas hepáticos o digestivos. Nunca es conveniente ingerirla en grandes cantidades, ya que puede provocar gastroenteritis, náuseas o vómitos.
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